Diario de una travesit. Cap. 3

Homenajes post mortem

Una de mis especialidades estos últimos años ha sido el homenajear a las divas de “ayer-hoy-siempre” a título póstumo. Grandes estrellas como Marujita Díaz, Rocío Jurado, Lina Morgan o la gran Dolores Vargas “La Terremoto”. Hay mucho fans de las divas antiguas, por eso una vez al año, solemos darle ese pequeño homenaje.

Guardo con mucha ilusión el día que hicimos el homenaje a dos grandes, como Dolores Vargas y Juan Gabriel, un show lleno de energía y vitalismo por parte de mi imitación de “La terremoto” y de elegancia y mucho decoro al rey de las rancheras por parte de Puy.

A Rocío Jurado le hicimos un homenaje en el 10º aniversario de su muerte. Un Rocio & Friends, en el que interactuaba conmigo mismo haciendo de Lola Flores, el Puma o de Chayanne. Acababa de morir mi abuelo, el hombre que siempre me había apoyado para subirme al escenario. Tenía una sensación muy peculiar, entre miedo, melancolía y soledad. Empezó a sonar “Dejándonos la piel” de Rocío y Lola, y salí como si no hubiera público, me había creado una burbuja protectora y me invadió la magia del momento. Recuerdo acabar el show, y volver en mí. Siempre he pensado que alguien me echó un cable desde arriba. Lucí durante toda la actuación un clavel blanco, que deposité días después en la lápida de mi abuelo, sabía que él tenía algo que ver.

Pero si hablamos de homenajes a divas y grandes de este país que ya no están entre nosotros, para mí, el mayor sin dudas fue el que le hice a Lola Flores. Desde mi infancia, y posteriormente en mi adolescencia, ha sido su música y sobretodo su filosofía de vida, los que me han empujado a superar momentos “tristes” de mi vida. Ella me da fuerza, es un talismán para mi, es todo fuerza, coraje y sobretodo, es auténtica. Hasta el fin de mis días, sé que será mi musa y mi fuente de inspiración.